- Casi 9 de cada 10 médicos no participaron en las elecciones, evidenciando una grave crisis de representatividad.
- La candidatura denuncia desigualdad de recursos, falta de acceso al censo y el acceso a datos de los colegiados por parte de la lista ganadora.
- Se exige una modernización urgente que incluya el voto telemático como ya tienen colegios como el de Girona, Barcelona o Madrid.
Concluido el proceso electoral para la renovación de la Junta Directiva del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia (ICOMV), la candidatura encabezada por la Dra. Ana María Arbaizar ha realizado una valoración no solo de los resultados, sino de un modelo electoral que considera insuficiente, desequilibrado y alejado de la realidad profesional actual.
Ana Arbaizar ha querido agradecer el voto “a todos los médicos que nos apoyaron, que querían un cambio y que se ilusionaron con nuestra propuesta”, y especialmente a todos aquellos que dedicaron varias horas de su jornada para desplazarse desde puntos como Requena, Ontinyent, Bocairent, l’Olleria, Xàtiva, Sagunt, Benigànim o Gandia, entre otros muchos.
El dato más relevante del proceso es la bajísima participación. De un censo total de 19.307 médicos y médicas, el 86,6% no ejerció su derecho al voto. Esta cifra evidencia que existe una mayoría silenciosa que no se siente representada por la institución y plantea un serio debate sobre la autoridad y la representatividad de la nueva Junta Directiva. Para la Dra. Arbaizar, el reto ineludible es «ilusionar, escuchar y movilizar a este amplio colectivo, dándoles facilidades para votar» que hoy ejerce de espaldas al Colegio.
Especialmente significativo es la baja participación de los médicos en activo, debido a las trabas en horarios, pocas urnas y desincentivación del voto.
Desigualdad y falta de transparencia en el proceso
La candidatura lamenta profundamente la desigualdad objetiva en el acceso a los recursos institucionales durante la campaña. Mientras que a la candidatura de Arbaizar se le denegó el acceso al censo colegial, impidiendo una comunicación directa y equitativa con los facultativos, la candidatura ganadora dispuso de acceso a números de teléfono de colegiados. Estos datos fueron utilizados para la difusión sistemática de mensajes electorales (SMS) y llamadas, sin que constara el consentimiento previo de algunos de los destinatarios para fines electorales, creando una ventaja injusta que condiciona la transparencia del proceso.
Asimismo, se señala que no se respetó plenamente la jornada de reflexión y que no se facilitó información con antelación suficiente a quienes no forman parte de la junta actual.
Obstáculos al ejercicio del voto
La organización del sufragio ha sido identificada como un factor determinante de la baja participación por parte de la candidatura de Ana Arbaizar.
Algo que se ha visto reflejado en la limitación de urnas, ya que sólo se habilitaron tres urnas en la sede colegial, dificultando y desincentivando el voto de los médicos con actividad asistencial en toda la provincia.
La Junta Directiva se ha negado sistemáticamente a implantar el voto telemático, basado en argumentos que no se sostienen en una institución moderna. Los problemas insalvables que la actual Junta Directiva ve para implantar el voto telemático no lo han sido para Colegios de Médicos como el de Girona, que lo implantó en 2013, el de Madrid, en 2024, o el de Barcelona, en 2025. Además, otros colegios profesionales de toda España hace años que tienen un sistema de voto telemático.
A eso se añadieron las dificultades burocráticas del voto por correo, que limitaron aún más la participación.
Junto a lo anterior, una evidente falta de planificación, concretada en la dificultad para constituir mesas electorales, ya que no se realizó una convocatoria pública y transparente para cubrir los puestos de presidentes y vocales, a pesar de existir una compensación económica de 500 €.
Preocupación por el rumbo profesional y ético
La Dra. Arbaizar ha manifestado su preocupación por posicionamientos de la Junta Directiva del Colegio de Médicos que se alejan de la medicina basada en la evidencia y por la defensa de un Estatuto General no específico para la profesión médica en instancias estatales.
La actual Junta Directiva se ha posicionado en la defensa en instancias estatales de un Estatuto General no específico para la profesión médica, una posición que ha generado un profundo malestar entre numerosos colegiados. Hasta ahora, quien ha ejercido como secretario del Colegio, candidato ya electo y actual presidente autonómico de CSIF, ha mantenido una posición pública alineada con planteamientos contrarios a un Estatuto Propio del médico y a una defensa diferenciada de los intereses profesionales de la medicina.
En este contexto, el cambio de opinión en plena campaña electoral hacia un discurso de defensa del médico y de un Estatuto Propio de la candidatura de la Dra Mercedes Hurtado resulta difícil de entender y plantea serias dudas sobre su coherencia y credibilidad, al contradecir actuaciones y posicionamientos previos ampliamente conocidos por la colegiación. No hay ninguna coherencia entre el discurso actual de la Dra Hurtado y sus acciones y posicionamiento en esta materia en los últimos 12 años.
En el ámbito profesional, la candidatura manifiesta su profunda preocupación por la normalización de posicionamientos favorables a prácticas alejadas de la medicina basada en la evidencia. Un Colegio de Médicos no puede permitirse ambigüedades en este terreno: la defensa de la ciencia, de la ética profesional y de la seguridad de los pacientes debe ser inequívoca y prioritaria.
Otra cuestión que se ha querido destacar, es que el que la actual Junta adopte ahora propuestas de nuestro programa evidencia que el proyecto de Arbaizar marcó el rumbo, pero las ideas solo tienen credibilidad cuando se defienden con coherencia y compromiso, no cuando se incorporan a posteriori.
Desde la candidatura se considera necesario abrir un debate y reflexión sobre los mecanismos de información, accesibilidad al voto y participación colegial, con el objetivo de favorecer una mayor implicación de los médicos y médicas en futuros procesos electorales.
La candidatura de Ana Arbaizar entiende que el respeto institucional no puede confundirse con el silencio. Por ello, continuará trabajando desde una posición firme, crítica y responsable para que el Colegio de Médicos de Valencia sea una institución verdaderamente representativa, democrática y comprometida con los valores científicos, éticos y profesionales que la medicina exige.

